Ana
Vicuña, oriunda de San Sebastián, provincia de Guipúzcoa, España, llega a
Temuco el año 2013. A los cuatro años residiendo en la ciudad, desea sumarse al
proyecto de Mónica Aliaga, quien realizaba venta de garage. Decidiendo ambas
embarcarse en la creación de una tienda llamada Renueva-T, con el objetivo de
plasmar el amor por la decoración antigua y entregar una segunda oportunidad a
objetos en desuso, cosas que, por múltiples razones las personas no querían
conservar en sus casas. Facilitando un servicio de ganancias, a medida que se
concretaban ventas, para los dueños y dueñas de los objetos.
Otro
proyecto que realizaban de forma paralela, es el que mantienen actualmente,
considerando la situación COVID-19. Una plataforma web con venta y compra
online, llamada www.renueva-t.cl, que consiste en entregar una alternativa a
nivel nacional; gestionando, y organizando cada uno de los objetos, a través
de: inventario, valoración monetaria, fotografías, promoción, convocatoria,
entre otros. Sin duda, un servicio completo, que refleja compromiso y efectivas
ventas, que se manifiestan a través de comentarios por parte de sus clientes y
público general en redes sociales.
Ana
Vicuña, quien comprende un gran compromiso por causas sociales, señala “Cuando
hacíamos ventas, comentábamos a nuestros clientes sobre “Chasqui”, una
corporación pública no estatal, sin fines de lucro, que busca contribuir al
reconocimiento, respeto, protección y realización de los derechos humanos de niños,
niñas y adolescentes. A través de Renueva-T entregan ayuda a las familias de
escasos recursos, ofreciendo a ellos la opción de donar objetos y
repartiéndolos a las familias que lo necesitan”.
Inicio
de “La Mascarilla Solidaria”
En
tiempos de pandemia, Mónica y Ana, se preguntaron internamente de qué forma
podían seguir aportando a las familias de la corporación “Chasqui”.
Considerando la crisis económica y falta de empleo. Es allí donde junto a los
directivos, con quienes mantienen una estrecha comunicación, nace la idea de
crear “La Mascarilla Solidaria”.
“En
primera instancia, el objetivo era conseguir telas donadas para enseñar a
fabricar mascarillas y repartirlas a personas de escasos recursos económicos.
Conseguimos que nos donaran máquinas de coser, telas, insumos, entre otros.
Comenzamos a crear un taller de costura destinado a mujeres sin empleo,
enfocado en enseñar y que puedan adquirir las herramientas en el rubro. Además,
gestionando y entregando posibilidades de introducirlas al mundo laboral, que
dignifica a las personas. Siempre procurando valorar los productos hechos a
mano, elaborados con dedicación, amor, y que merecen una remuneración justa”,
comenta Ana.
De
esta forma, comenzó a surgir un proyecto colaborativo en Temuco, dando cabida a
diversas personas que decidieron aportar e hicieron que el taller se
concretara.
Las
primeras creaciones se enfocaron en mascarillas reutilizadas, con el paso de
semanas, se fueron desarrollando diversos accesorios y línea de casa, que se
ofrecen a la comunidad, con el objetivo de recaudar el dinero necesario para la
remuneración de las creadoras.
Actualmente
“La mascarilla solidaria”, cuenta con su taller en la ciudad de Temuco, pero
realizan envíos y reciben pedidos de todo Chile. “Hemos tenido una gran
aceptación, pero falta expandir la iniciativa. Queremos seguir ayudando a
generar empleos, aportar al diseño nacional, contribuir a dar una segunda
oportunidad a telas en desuso, y por supuesto, aportar socialmente”,
manifiesta, Ana.
¿De
qué forma puedo contribuir a la iniciativa?
De
diversas maneras, por ejemplo, donación de telas en desuso, donación de
maquinarias; para ampliar el número de costureras. También, comprando
mascarillas, bolsos, fundas de computador, entre otros. Productos que realizan
las costureras con materiales de alta calidad. Incluso, si alguien desea
realizar aportes monetarios, también es una alternativa.
“Por
su parte, si las personas desean impartir cursos de costura, patronaje, entre
otros, este es un gran espacio donde agradecemos de corazón su colaboración”,
comentan.
¿Qué
proyectos vienen a futuro?
Continuar
aportando socialmente, entregando oportunidades de oficio, dignificar a las
personas, creando esperanza y concretando con acciones.
A
futuro el objetivo es tener un taller de costureras/os que sepan coser muy
bien, donde la comunidad pueda solicitar pedidos, y de igual manera, pero en
cantidades mayores, distintas empresas. Es decir, crear bancos de trabajo.
Contamos
con asesores de moda en Europa, teniendo en cuenta que tenemos seis meses de
diferencia en las estaciones. Pretendemos que el mercado compre nuestros
productos por tendencia, pero también por querer aportar socialmente. Como
siempre lo señalamos, “No es consumismo, es solidaridad”, asevera su creadora.